Las Loreto Sisters de Kenia inauguraron a finales de los años 90 una escuela de educación secundaria, Loreto Girls Secondary School, situada a las afueras de la ciudad de Mwanza, en Tanzania. Loreto Girls Secondary School es una escuela que acepta a todos los estudiantes independientemente de su religión u origen étnico.En la misma región, pero en una ubicación diferente, se abrió una escuela infantil en febrero de 2017. Esta escuela se encuentra en Buswelu, el mismo lugar donde la Fundación Mary Ward colabora en la construcción de una escuela de primaria para que los alumnos y alumnas que comienzan este año en la escuela infantil puedan completar su educación primaria en las mismas instalaciones.Buswelu es un área administrativa en el distrito de Ilemela en la región de Mwanza, Tanzania.

El sistema educativo en Tanzania consta de dos años de educación preescolar, siete años de educación primaria, cuatro años de educación secundaria de nivel ordinario, dos años de educación secundaria de nivel avanzado y al menos tres años de educación universitaria.

La abolición de las tarifas en las escuelas primarias en 2001 ha favorecido importantes progresos en el sector educativo en Tanzania, creciendo considerablemente el número de matrículas en las escuelas de primaria y secundaria. Esto, unido al requisito obligatorio de que los padres y madres y tutores enviaran a todos los niños y niñas a la escuela ha significado que el 94% de los niños de 7 a 13 años estuvieron inscritos en la escuela primaria para el año 2011, frente al 59% del año 2000.

Pero la rápida expansión de las matrículas no ha ido acompañado de un incremento de la oferta de escuelas de enseñanza primaria, provocando que el tamaño de las aulas haya aumentado rápidamente, con un promedio alrededor de 66 alumnos/as en cada aula de la escuela primaria.

En este sentido, la región de Mwanza es la más afectada, llegando a tener un promedio de 89 alumnos/as por aula. En algunas aulas, puede haber hasta 200 niños y niñas, especialmente en los niveles de primaria inferiores.

Junto al enorme crecimiento de alumnos y alumnas matriculados y la falta de instalaciones que afectan a la mayoría de las escuelas, también existe una escasez extrema de libros de texto, escritorios, sillas, inodoros, suministro de agua e instalaciones para una correcta higiene, teniendo que compartir los pocos existentes entre miles de niños.

Solo durante 2010, unos 68.000 alumnas y alumnos abandonaron las escuelas primarias y 66.000 estudiantes dejaron la escuela secundaria antes de tiempo.

La pobreza es un fenómeno abrumador en las zonas rurales de Tanzania que se refleja en un acceso más pobre y una menor calidad de la educación.
Uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la comunidad de Buswelu es la falta de escuelas públicas, estando las existentes superpobladas operando en un sistema de turnos. En la escuela primaria de Buswelu, los alumnos asisten a la escuela en turnos de 2.000 alumnos. Además de esto, no hay suficientes aulas, lo que obliga a impartir las clases debajo de los árboles o en aulas abarrotadas con alrededor de 200 alumnos.

Además de la elevada concentración de alumnos, las escuelas están muy alejadas, lo que provoca que los jóvenes caminen o viajen una distancia de unos 10 kilómetros hasta la escuela. Esto, unido a la deficiente alimentación en la mayoría de los casos, hace que el nivel de atención y el rendimiento escolar sean muy deficientes.

Estas carencias en educación, tanto a nivel de aprendizaje como de instalaciones, provocan que comunidades enteras permanezcan estancadas y millones de niños, niñas y adolescentes no reciban la educación a la que tienen derecho.

Ante esta perspectiva surge la idea de construir una escuela de educación primaria de Loreto en Buswelu con el objetivo principal de mejorar el estado educativo de los niños y niñas de la región, brindándoles el acceso a una educación básica asequible, equitativa y de calidad.

Actualmente se encuentra en funcionamiento la guardería, a la que asisten unos 180 alumnos/as, y en cuanto esté finalizada la construcción de la escuela de primaria serán unos 630 niños y niñas los beneficiarios de este gran proyecto que dará prioridad a las niñas, un 60% de mujeres frente al 40% de hombres, de entre 5 y 13 años.

La visión de la Escuela Primaria Loreto Buswelu es crear un centro donde el alumnado tenga un ambiente propicio para aprender y desarrollar sus habilidades al máximo.

Que vean la escuela como un lugar donde crecer profesional y personalmente, donde aprender y donde desarrollarse como personas sin distinciones de ninguna clase, donde poder divertirse y disfrutar de su infancia en un entorno seguro.

Dicho entorno garantizará la mejora de la concentración de niños y niñas y, por lo tanto, mejores resultados. La escuela también proporcionará un seguimiento cercano de los casos de absentismo, especialmente de las niñas, para reducir las tasas de deserción.

Pero cuando se lleva a cabo este tipo de proyectos, no podemos hablar sólo de los beneficiarios más directos, en este caso los alumnos y alumnas que asisitirán al centro, sino también de un gran número de personas, como el personal de la escuela, docentes y no docentes, así como de las propias familias del alumnado que se beneficiarán indirectamente.

Una escuela es un beneficio que afecta a toda la comunidad.

La educación permite a una comunidad luchar contra la pobreza evitando la transmisión de la pobreza entre generaciones, ayudar a crear nuevos empleos, mejorar la salud y la nutrición infantil y promover la igualdad de género, la paz y la democracia.
La educación también tiene efectos positivos en la protección del medio ambiente. El desarrollo sostenible comienza con la educación.
En 2020 abirá sus puertas la Escuela Primaria Loreto Buswelu y cientos de alumnos y alumnas asistirán a unas clases bien dotadas y provistas de recursos educativos, instalaciones y personal docente cualificado que les posiblite acceder a una educación de calidad, la que por derecho les correponde, como a cualquier niña o niño de su misma edad.