Fundación Mary Ward trabaja principalmente sobre el terreno, pero somos conscientes de que muchas decisiones importantes se toman en foros internacionales, así como de que sólo trabajando en red podemos hacer visibles los temas que tratamos. Por eso la Red Internacional Mary Ward cuenta con una oficina en Naciones Unidas a través de la cual podemos conocer y sumarnos a las iniciativas que desde allí se proponen.

En este sentido, en la actualidad estamos trabajando contra el Tráfico de Personas, una realidad creciente en todo el mundo, y que debemos abordar teniendo en cuenta que existen muy diversos tipos de tráfico: la trata con fines de explotación sexual, para la extracción de órganos o para la explotación laboral son los tipologías más comunes, pero no las únicas.

El objetivo de la Red Mary Ward Internacional es “trabajar a favor de la erradicación de todas las formas de tráfico de personas y sus causas, especialmente de mujeres y niños/as, allí donde vivimos y con quienes trabajamos“.

Porque el tráfico de personas no es algo lejano a nosotros. De hecho, se ha convertido en un negocio multimillonario que sucede más cerca de nosotros de lo que pensamos. Ocurre en nuestros países y a nuestro alrededor, por lo que es necesario mantener los ojos abiertos para denunciar esta lacra tan pronto como tengamos conocimiento de ella.

A nivel internacional, hace falta información, datos y análisis para conocer exactamente cuál es la situación y en qué aspectos se debe incidir a la hora de luchar contra el problema. Es por eso que en los últimos meses de 2014, coincidiendo con la celebración del Día Internacional contra el Tráfico de Personas -10 de diciembre- se presentaron dos informes sobre la cuestión: el Informe Global sobre el Tráfico de Personas 2014 realizado por el Departamento de Crimen y Droga de Naciones Unidas (UNDOC) y El Informe sobre Tráfico de Personas en 2014 (TRIP), elaborado por el gobierno de los Estados Unidos. En este último encontramos un apartado dedicado a España en el que se dice: España es un país de origen, destino y tránsito para hombres, mujeres y niños forzados a trabajos esclavos y tráfico de personas. Las mujeres, principalmente de Rumanía, Ucrania, Rusia, Croacia, Bulgaria, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Venezuela, China y Nigeria están sujetas a tráfico con fines de explotación sexual. Las víctimas son reclutadas con falsas promesas de empleo en la industria o la agricultura, pero terminan viéndose forzadas a ejercer la prostitución nada más llegar a España. Las mujeres son controladas por redes de crimen organizado (chinas, nigerianas y albanesas) que operan en las grandes ciudades. De igual modo, algunos inmigrantes indocumentados son forzados a trabajar en el servicio doméstico, la agricultura o la construcción; y algunos menores no acompañados se ven avocados a la prostitución o a la mendicidad forzada.